Feature

©Gisela Vola from the series, Gilda la milagrosa

July´s featured photographer is Gisela Volá

Gisela Volá is a photographer, teacher, curator and co-founder of Sub, a photography cooperative founded in 2004. Her work comprises of photographic projects centred on contemporary social issues created under an intimate gaze, portraying various personal stories, with a focus on gender. Through Sub her portfolios have been published in national and international media. She has shown her work in more than 40 individual and collective exhibitions throughout the world. She was awarded first prize at the 2009 Cuenca Biennale, first prize for the Picture of the Year Latinoamérica (2012/2014) and first prize in the competition No Es Igual, No Da Igual (2013), organized by the ministry of public defence. She is currently undertaking research for her MA thesis in documentary journalism, which will focus on gender identity. She is also working on her book, Deseos (Desires), which details the South American women who received funding from the Cultural Promotion Plan (Mecenazgo). Volá also coordinates a travelling educational platform with Sub which offers activities centred around photography. She is also part of the Laboratory of investigation and Photographic Production, which teaches more than 30 students.

Gilda La Milagrosa

Gilda, the miracle

“..the sacred is what remains when there is nothing else left”

Miriam Bianchi was an expert gardener, had children and led a tranquil life. One day she entered an audition for a cumbia group and won. From that moment she left her family life and became “Gilda”, the singer who would revolutionize tropical music and would, within three years, sell more than 5 million records in Argentina, Bolivia and Peru. She conquered the scene with her different characters and short skirts but also knew how to represent herself with her blue hood and crown of flowers, wearing it like maiden, inspired by the film Braveheart. Through her music she has invited the public to immerse themselves in her magical worlds, creating a strong connection with her fans. But her career as a singer and composer was short. On the 7th of September, 1996, she was in a accident en route to a recital and died alongside her daughter, her mother and three musicians. Since this tragedy Gilda has been canonized as the saint of this popular dance, who resolves problems with love, money and health. Her devoted fans devised a pagan religion based on this saint, harmoniously coexisting with the rhythm of tropical music and miracles. Her sanctuary is located on the side of a road and is visited all year round like her tomb in the Chacarita cemetery, which serves as a refuge to eat, dance and love without question.

©Gisela Vola from the series, Gilda la milagrosa
©Gisela Vola from the series, Gilda la milagrosa
©Gisela Vola from the series, Gilda la milagrosa
©Gisela Vola from the series, Gilda la milagrosa
©Gisela Vola from the series, Gilda la milagrosa
©Gisela Vola from the series, Gilda la milagrosa
©Gisela Vola from the series, Gilda la milagrosa
©Gisela Vola from the series, Gilda la milagrosa

La fotógrafa del mes de Julio es Gisela Volá

Gisela Volá es fotógrafa, docente, curadora y co- fundadora de Sub, Cooperativa de fotógrafos, creada en 2004. Su trabajo aborda ensayos fotográficos con ejes sociales contemporáneos, bajo una mirada intima que retrata las historias de vida con perspectiva de género. A través de Sub sus ensayos son publicados en medios nacionales e internacionales. Ha participado en mas de 40 exposiciones individuales y colectivas en todo el mundo y ha sido reconocida con los premios: 1° Premio de la Bienal de Arte de Cuenca (2009), 1° Premio Picture of the Year Latinoamérica (2012/2014) y 1° Premio concurso No es igual, no da igual (2013), organizado por el Ministerio Público de la Defensa. Actualmente realiza la investigación de su tesis de Maestría en Periodismo Documental sobre la identidad de género, trabaja en la edición de su libro “Deseos” de mujeres sudamericanas aprobado en el marco del Régimen de Promoción Cultural (Mecenazgo) y coordina la plataforma educativa de Sub donde se llevan adelante actividades en torno a la fotografía y el programa “Laboratorio de investigación y producción fotográfica” con más de 30 estudiantes.

Gilda La Milagrosa

Gilda, la milagrosa.
“..Lo sagrado es lo queda cuando ya no hay nada más.”
Philippe Garrel

Miriam Bianchi era maestra jardinera, tenía hijos y una vida tranquila. Un día se presentó a la audición de un grupo de cumbia y ganó. A partir de ahí, dejó aquella vida de familia para convertirse en “Gilda”, la cantante que revolucionaría la música tropical y en tres años vendió más de 5 millones de discos en Argentina, Bolivia y Perú. Gilda creó sobre el escenario distintos personajes. Conquistó la escena con polleras cortas pero también supo representarse con su capa azul y su corona de flores, vistiendo como una doncella, inspirada en la película “corazón Valiente”. A través de su música invitó al público a ingresar en sus mundos mágicos, provocando una fuerte conexión con la gente.
Pero su carrera como cantante y compositora fue corta. El 7 de septiembre de 1996, sufrió un accidente en la ruta luego de un recital y murió junto a su hija, su madre y tres músicos. Desde ese trágico final, Gilda se convirtió en la
santa de la bailanta popular: resuelve problemas de amor, de dinero y de salud. Los fans autodenominados devotos, la convirtieron en santa de una religión pagana en la que conviven en armonía el ritmo de la música tropical y los milagros. El santuario ubicado a la vera de la ruta es visitado todo el año como también su tumba en el cementerio de Chacarita y sirve de refugio para comer, bailar y amar sin cuestionamientos.

Entrevista con Gisela Volá