Feature

©Isabella Lanave from the series, Fátima

July’s featured photographer is Isabella Lanave

Isabela Lanave was born in Curitiba, Paraná, Brazil. Lanave received a BA in Journalism from Pontificia Universidad Católica del Paraná (2016). Soon after graduation, she was awarded the New Blood Prize of Paranaense Journalism and selected Best of Brazilian Photojournalism with her project, “Being a Woman”. Later in 2017, she was awarded the New Blood Prize of Paranaense Journalism for her project, “Bajo Terras Rojas”.

Lanave has been shortlisted as one of the 34 women photojournalists to be followed by TIME. More recently, she was one of the 160 selected photographers to participate on The New York Times portfolio review.

Fátima

In April of 2017, my mother tried to jump off a bridge at Itajaí – south of Brazil – where she lived in. Mother was undergoing a strong crisis and the doctors said she needed to be interned. At the time in the city all psychiatric clinics were full, so mother came to stay with me at my house, which is at a different state in the country. Once in here, we looked for an available local clinic that could take care of mother, but we only found one where we could be interned, but we had two days wait.

For the first time it was only me and mother alone while she was enduring the bipolar episodes. The night before taking her to the clinic, I stayed up all night: I was afraid she would wake up and attempt against her own life again. As hard as it is to deal with role reversal and to try to understand a mental illness, this intimate moment in our relationship helped me to understand the highs and lows moments of a bipolar disorder.

My days with mother are unpredictable, one day she calls me saying she loves her life and an another one she tells me she wants to die: this is the most difficult thing for me. It is difficult to worry about her mood swings every time that she calls me. It is my mother saying that she wants to die and there is nothing that I can say to her to change what she feels. I feel useless. Sometimes it is hard but is less painful than going away.

By documenting my mother, I look to show people how mental disorders can influence on people’s lives. Mental disorders affect more than 400 million people around the world. The estimated number of people dying from suicide each year is 800,000 and 90% of suicide deaths are linked to mental disorders; 25% of people with mental illnesses feel that others have no compassion or understanding with them, including family members. In my family we struggle to take care of my mother and to understand her, and by documenting this process my purpose is to open a debate about comprehending mental disorders. My mother likes the project and knows the importance of it in our relationship.

©Isabella Lanave from the series, Fátima
©Isabella Lanave from the series, Fátima
©Isabella Lanave from the series, Fátima
©Isabella Lanave from the series, Fátima
©Isabella Lanave from the series, Fátima
©Isabella Lanave from the series, Fátima
©Isabella Lanave from the series, Fátima
©Isabella Lanave from the series, Fátima

To view more on Isabella’s work, here


La fotógrafa del mes de Julio es Isabella Lanave

Isabela Lanave nació en Curitiba, Paraná, Brasil. Lanave recibió una licenciatura en Periodismo de la Pontificia Universidad Católica del Paraná (2016). Poco después de graduarse, fue galardonada con el Premio Nueva Sangre de Periodismo Paranaense y seleccionada como la Mejor en Fotoperiodismo brasileño con su proyecto, “Ser mujer”. Más tarde en el 2017, recibió el Premio Nuevo Sangre de Periodismo Paranaense por su proyecto, “Bajo Terras Rojas”.

Lanave ha sido pre-seleccionada como una de las 34 fotoperiodistas mujeres a ser seguida en las redes sociales por TIME. Más recientemente, ella fue una de los 160 fotógrafos seleccionados para participar en la revisión de portafolios del New York Times.

Fátima

En abril del 2017, mi madre trató de saltar desde un puente en Itajaí, al sur de Brasil, donde vivía. Mi madre sufría una fuerte crisis y los médicos le dijeron que necesitaba ser internada. En ese momento en la ciudad todas las clínicas psiquiátricas estaban llenas, así que mamá vino a quedarse conmigo en casa, que está en un estado diferente en el país. Una vez aquí, buscamos una clínica local disponible que pudiera ocuparse de mamá, pero solo encontramos una donde pudiera ser internada, pero con una espera de dos días.

Por primera vez, mi madre y yo estábamos solas mientras ella padecía los episodios bipolares. La noche antes de llevarla a la clínica, me quedé despierta toda la noche: tenía miedo de que se despertara e intentara en contra de su propia vida nuevamente. Tan difícil como es lidiar con la inversión de roles y tratar de comprender una enfermedad mental, este momento íntimo en nuestra relación me ayudó a entender los momentos altos y bajos de un trastorno bipolar.

Mis días con mi madre son impredecibles, un día me llama diciendo que ama su vida y otro me dice que quiere morir: esto es lo más difícil para mí. Es difícil preocuparse por sus cambios de humor cada vez que ella me llama. Es mi madre quien dice que quiere morir y que no hay nada que pueda decirle para cambiar lo que siente. Me siento inútil. Algunas veces es difícil pero es menos doloroso que irse.

Al documentar a mi madre, busco mostrarle a la gente cómo los trastornos mentales pueden influir en las vidas de las personas. Los trastornos mentales afectan a más de 400 millones de personas en todo el mundo. El número estimado de personas que mueren de suicidio cada año es de 800,000 y el 90% de las muertes por suicidio están relacionadas con trastornos mentales; El 25% de las personas con enfermedades mentales considera que los demás no tienen compasión ni comprensión con ellos, incluyendo los miembros de la familia. En mi familia luchamos por cuidar a mi madre y entenderla, y al documentar este proceso, mi propósito es abrir un debate sobre la comprensión de los trastornos mentales. A mi madre le gusta el proyecto y sabe la importancia que tiene en nuestra relación.

Para ver más de los trabajos de Isabella, aquí